Una toalla cuenta más de lo que parece. Antes de que el huésped duerma su primera noche, ya ha tocado el textil del baño. Su peso, su suavidad, su absorción: señales inmediatas que el cliente interpreta como indicadores de calidad y cuidado.

El peso, la suavidad o la capacidad de absorción no son solo características técnicas, sino señales que el cliente interpreta como reflejo del estándar del establecimiento. En este contexto, la elección del textil de baño se convierte en una decisión estratégica para los hoteles.

Con más de 25 años de experiencia en el sector, Supratex se posiciona como especialista en la fabricación de ropa de baño para hostelería. Su catálogo incluye toallas que van desde los 400 hasta más de 700 gr/m², disponibles tanto en 100 % algodón como en mezclas de algodón-poliéster. La compañía ofrece distintas soluciones técnicas, como el rizo americano —orientado a lograr acabados más esponjosos— o el rizo compacto, pensado para maximizar la durabilidad.

Uno de los aspectos diferenciales de sus productos es su resistencia al uso intensivo. Todas las referencias están diseñadas para soportar lavados industriales continuos sin perder presencia ni tacto, una característica clave en el entorno hotelero.

Además, detalles como la doble costura en los bordes refuerzan la vida útil real de las piezas. Según apunta la compañía, en hostelería la durabilidad no solo impacta en la operativa, sino también en la rentabilidad: una toalla que mantiene sus prestaciones durante más tiempo supone un menor coste a largo plazo.

Supratex completa su propuesta con albornoces y cortinas de baño, configurando así una solución textil integral y coherente para las habitaciones de hotel.