Con la llegada del otoño y el descenso de las temperaturas, el acondicionamiento térmico vuelve a convertirse en una cuestión clave para los establecimientos hoteleros. En este contexto, los textiles que visten las ventanas pueden desempeñar un papel que va más allá de lo decorativo, contribuyendo al aislamiento, el confort de las habitaciones y la eficiencia energética.
Las ventanas son uno de los puntos a tener en cuenta a la hora de limitar las pérdidas de calor de un espacio. La elección de cortinas y tejidos adecuados permite crear una barrera adicional entre el acristalamiento y el interior de la habitación, ayudando a conservar una temperatura más estable y a reducir las necesidades de climatización durante los meses más fríos.
Supratex, con más de 25 años de experiencia en el sector contract, desarrolla cortinas térmicas para proyectos hoteleros a partir de tejidos técnicos blackout y dimout de alta densidad. Además de controlar la entrada de luz y favorecer el descanso del huésped, estas soluciones contribuyen al aislamiento térmico de la habitación.
La densidad de los tejidos puede aportar también beneficios en términos de confort acústico, un aspecto especialmente relevante en establecimientos situados en entornos urbanos, próximos a vías de tráfico o en zonas con una elevada actividad exterior.
Anticiparse a la temporada de frío
La planificación es otro de los factores importantes en este tipo de proyectos. Con la llegada del otoño aumenta la demanda de tejidos técnicos destinados a preparar los establecimientos para el invierno, lo que puede repercutir en los plazos de suministro e instalación.
Por ello, anticipar la selección de tejidos, solicitar muestras y definir las soluciones con suficiente margen permite afrontar la temporada de frío con las habitaciones preparadas y las soluciones textiles plenamente integradas en el proyecto.
De este modo, las cortinas dejan de entenderse únicamente como un elemento estético para convertirse en una herramienta que combina diseño, aislamiento y confort, contribuyendo a mejorar tanto la experiencia del huésped como el comportamiento energético del establecimiento.